comercio electrónico

Una de las consecuencias de la crisis del Covid-19 es el aumento significativo del comercio electrónico: según la consultora Nielsen, hasta un 81% más que en 2019. A causa del confinamiento, cada vez más personas se animan a comprar en línea por primera vez y las empresas, para mantener vivo el negocio, aceleran su digitalización, la creación de sus e-commerce, o la integración en marketplaces.

Según un informe de la Asociación de Publicidad y Marketing digital, 22,5 millones de internautas españoles entre 16 y 70 años realizan compras por internet: un incremento del 7% respecto a 2019. Antes de la pandemia, la consultora eMarketer anticipó que España es el país de la UE con mayor estimación de crecimiento del e-commerce, dinamizado por la batalla entre los marketplaces Amazon y AliExpress para atraer empresas españolas.

El cambio que provoca la situación sanitaria resulta más profundo que un aumento circunstancial de las compras en línea. Las empresas entienden que estos cambios afectan a todo su sistema de gestión empresarial: desde la cadena de suministro, hasta las ventas de comercio electrónico. Como muestra, el gigante Inditex invertirá 2700 millones de euros para duplicar su facturación online. En cuanto a las nuevas webs de e-commerce, la mayoría pertenecen a minoristas que dan el salto a internet para no depender sólo del punto de venta físico.

Pymes y marketplaces: nuevos hábitos de consumo

El Covid-19 modifica definitivamente la forma de vida de las personas anterior a marzo de 2020, así como sus hábitos de consumo (online y offline) de productos y servicios. Según la consultora Kantar, durante el confinamiento se incrementaron los pedidos en alimentación y productos de primera necesidad, cuando antes de la crisis no representaban un porcentaje tan significativo. También crecieron las ventas en sectores que comercializan productos relacionados con el ocio y, en general, la lucha contra el aburrimiento, como bricolaje, fitness, juguetes, jardinería y ocio.

AliExpress informa que, entre el 18 de abril y el 21 de junio, se unieron a su plataforma más de 2000 pymes españolas. Según datos de Amazon, 1350 de las empresas españolas presentes en su marketplace facturaron más de un millón de dólares en 2019, y 1000 tiendas superaron el medio millón en ventas.

Supermercados online y el desafío de la distribución

Durante la crisis sanitaria, muchos usuarios llenaron sus despensas por primera vez con pedidos online a los supermercados. La patronal de supermercados Asedas informa que, durante la crisis del Covid-19, decreció un 8% el porcentaje de usuarios que nunca compran online alimentación, aunque, según el Observatorio sobre Comercio Electrónico en Alimentación de junio de 2020, el 69% de los consumidores encuestados prefieren comprar productos frescos en tiendas físicas.

La consultora Kantar estima que un millón de hogares españoles, el doble que hace un año, desbordaron las previsiones de las principales empresas del sector, como El Corte Ingles, Alcampo, Día o Carrefour, que necesitaron reorganizar su logística y modificar los plazos de entrega para responder a la demanda.

La tienda con mayor volumen de negocio de El Corte Inglés es su sitio web. El Corte Inglés quintuplicó sus ventas online y necesitó abrir un nuevo centro logístico sólo para distribuir los pedidos de alimentación en Madrid y alrededores. El grupo Mercadona necesitó invertir 12 millones de euros para abrir un almacén en Getafe y resolver un cuello de botella logístico que se le planteó en Madrid por el volumen de pedidos online. En resumen: las cadenas de tiendas y supermercados ya dedicaban recursos al comercio electrónico, pero el Covid-19 ha acelerado el proceso de ampliación de sus e-commerce.