Qué es la planificación estratégica turística

El pilar fundamental para la mejora competitiva de destinos turísticos: la planificación estratégica turística

La realidad actual demuestra que el turismo es una fuerza impulsora clave para el desarrollo económico y social de numerosas regiones, por lo que la planificación estratégica turística se erige como la brújula indispensable para guiar el camino de un destino hacia el éxito sostenible. Los gestores de destinos deben invertir en una planificación estratégica turística coherente y diseñada específicamente para ese territorio concreto, demostrando que esta herramienta de planificación se deberá convertir en la hoja de ruta fundamental para su presente y futura evolución.

¿Qué es la planificación estratégica turística?

La planificación estratégica turística es un proceso meticuloso que implica el análisis y evaluación de la situación actual del destino, la identificación de oportunidades y de objetivos a corto, medio y largo plazo, la formulación de estrategias para maximizar el potencial turístico de un destino específico, así como un plan de actuación claro, conciso y realista acorde a las tendencias del mercado y necesidades del destino. Este plan no solo contempla aspectos como la infraestructura y la promoción, sino que también integra consideraciones acerca de la sostenibilidad, gobernanza, inteligencia, accesibilidad, preservación cultural, desarrollo comunitario, etc.

En la hoja de ruta para la mejora competitiva del destino se desatacan los siguientes 8 aspectos:

  1. Visión a futuro: Un destino turístico sin un plan estratégico es como un barco sin timón en un mar tormentoso. La planificación estratégica proporciona una visión clara y coherente a corto, medio y largo plazo, permitiendo a los responsables de la toma de decisiones orientar sus esfuerzos hacia metas definidas y alcanzables. Desde la conservación del patrimonio cultural hasta el desarrollo de nuevas experiencias y su promoción, esta visión es esencial para garantizar la prosperidad continua del destino.
  2. Identificación de oportunidades: Cada destino tiene sus propias características únicas y recursos turísticos. Un plan estratégico de turismo permite identificar estas fortalezas y oportunidades, así como las debilidades y amenazas potenciales, permitiendo de esta manera al destino capitalizar sus ventajas competitivas y desarrollar estrategias para superar los desafíos que puedan surgir en el camino.
  3. Atracción de inversiones y recursos: Los inversores y entidades financieras buscan destinos que demuestren un compromiso serio con su desarrollo turístico. Un plan estratégico bien elaborado no solo inspira confianza en los inversores al proporcionar un marco claro para la inversión, sino que también facilita la obtención de financiamiento y recursos necesarios para proyectos de infraestructura, promoción y desarrollo turístico.
  4. Diversificación de la oferta turística: En un mercado tan competitivo como el actual, la diversificación de la oferta turística es esencial para atraer a diferentes segmentos de mercado y mantener la competitividad del destino en el futuro. Un plan estratégico de turismo ayuda a identificar nuevas oportunidades de desarrollo turístico, como la creación de nuevos productos y experiencias, la mejora de la infraestructura turística y la promoción de eventos y actividades de diversa índole.
  5. Competitividad sostenible: La diferenciación del territorio frente a los competidores directos es clave. Un plan estratégico identifica los atributos únicos y distintivos del destino, así como las oportunidades emergentes en el mercado. Esto permite al destino desarrollar estrategias para destacarse entre la multitud, ofreciendo experiencias auténticas, innovadoras y vivenciales que atraigan a un público diverso y exigente.
  6. Gestión sostenible del turismo: El turismo puede tener un impacto significativo en el medio ambiente, la sociedad y la cultura de un destino. Una planificación estratégica bien diseñada integra principios de sostenibilidad en todas las etapas del desarrollo turístico, asegurando que el crecimiento sea equilibrado y respetuoso con el entorno natural y cultural del destino. Esto no solo garantiza la preservación de los recursos para las generaciones futuras, sino que también mejora la calidad de vida de las comunidades locales.
  7. Marketing efectivo: Una parte integral de la planificación estratégica turística es la promoción y el marketing del destino. Un plan estratégico bien diseñado incluye estrategias para aumentar la visibilidad del destino en los mercados clave, atraer a nuevos segmentos de mercado y mejorar la reputación y percepción del destino entre los viajeros potenciales. Esto se logra a través de campañas de marketing integradas, participación en ferias y eventos turísticos, y una sólida presencia en línea a través de sitios web y redes sociales.
  8. La inteligencia turística, base para la futura toma de decisiones: No se puede entender la evolución positiva de un destino turístico y crecimiento sostenible sin una estrategia alineada a la tan importante inteligencia turística, con carácter de transformar datos en futuras tomas de decisiones importantes, capaces de revertir prácticamente cualquier situación de un territorio.

Ante la alta competencia turística a nivel mundial y ante las posibles coyunturas de diversos sectores, un destino turístico no puede permitirse pretender ser más competitivo sin una planificación estratégica previa. La planificación estratégica turística proporciona la hoja de ruta necesaria para el desarrollo sostenible y exitoso del destino, asegurando que todos sus recursos se utilicen de manera eficiente y que se maximice el potencial turístico del destino. La planificación estratégica turística es la clave para navegar con éxito en el emocionante y desafiante mundo del turismo moderno.

📝  Samuel Rodríguez