qué es el turismo sostenible

Qué es el turismo sostenible definición y ejemplos

El turismo se encuentra entre las principales actividades económicas mundiales y, hasta hace pocos años, el turismo sostenible sólo representaba un pequeño nicho de mercado, desconocido para la mayoría. En la actualidad, según datos de la Organización Mundial del Turismo, el número de personas que eligen opciones de turismo sostenible, como senderismo, turismo rural, cicloturismo, agroturismo, etc., ha crecido de forma exponencial.

La citada OMT define en 1993 qué es el turismo sostenible: un turismo que satisface las necesidades de los turistas y de las regiones que los reciben, y protege e incrementa las oportunidades para el futuro. Los productos de turismo sostenible actúan en armonía con el medio ambiente, la comunidad y las culturas locales, de modo que los receptores de visitantes se transforman en los beneficiarios y no en las víctimas del desarrollo turístico.

La gestión de recursos de esta modalidad de turismo satisface las necesidades económicas y preserva la integridad cultural, los procesos ecológicos y la diversidad biológica del área en cuestión.

 

Cualquiera puede ser un viajero responsable

Ya sabemos qué es el turismo sostenible. Ahora explicaremos cuál es el comportamiento de un viajero responsable. El turismo de masas encierra una contradicción extrema: los turistas pueden destruir lo que han ido a ver. La industria del turismo es una de las más contaminantes y constituye un fenómeno paradójico: por un lado, contribuye al desarrollo socioeconómico y, por otro, puede causar la pérdida de identidades locales y degradar el entorno natural. El turismo sostenible es el único enfoque capaz de preservar las culturas, el medio ambiente y las economías.

El viajero responsable, que opta por vivir un turismo sostenible, no es el que renuncia a las comodidades, ni el que se pone en marcha con una mochila al hombro para hacer senderismo. Cualquier motivación, cualquier tipo de viaje, a cualquier destino y con cualquier presupuesto, puede ser sostenible: para convertirse en un viajero responsable sólo necesita una concienciación sobre lo que nos rodea y nuestro impacto en el medio ambiente, y tomar decisiones basadas en esta conciencia.

 

Turismo sostenible en Cataluña

La tradición turística catalana se remonta a los primeros años del siglo XX, con dos hitos principales en la segunda mitad de la centuria: una masificación del turismo de sol y playa durante los años 60, y otro gran incremento tras la olimpiada de Barcelona de 1992. El crecimiento posterior del sector, más contenido, evoluciona hasta los perfiles de turistas actuales que, más allá del típico turismo de costa, buscan ofertas de turismo sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

El sector turístico catalán se adapta con éxito a la nueva demanda, diversifica la oferta e incrementa sus propuestas de turismo sostenible para grupos y familias. El acierto de este enfoque lo prueba la obtención de las certificaciones Biosphere por la calidad de su oferta turística.

Certificación Biosphere

La certificación Biosphere la otorga primer organismo internacional de Turismo Sostenible: el Instituto de Turismo Responsable Conocido por sus siglas ITR, se trata de un organismo creado en 1995 con el patrocinio de la UNESCO, la OMT, la UE, y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Barcelona se convierte en 2001 en el primer destino turístico urbano que recibe la certificación Biosphere y, en 2015, Cataluña recibe su primera acreditación Biosphere como destino turístico responsable.

Cataluña cuenta también con la mayor concentración de España y a nivel europeo de actividades turísticas ajustadas al Reglamento Europeo EMAS (Environmental Management and Audit Scheme), un modelo de gestión ambiental creado por la UE. A la oferta se suman otras actividades que cuentan con la Etiqueta Ecológica europea (EEE), o Distintivo de garantía de calidad ambiental de la propia Generalidad de Cataluña.

La riqueza natural y cultural de Cataluña la convierten en uno de los principales destinos turísticos del mundo, y gracias al turismo sostenible puede garantizarse un crecimiento equilibrado y una oferta de calidad.